Durante mucho tiempo confundí el amor propio con
egoísmo. En realidad, nunca había construido amor
propio. Vivía para los demás, sostenía a todos, pero no
me sostenía a mí. Siempre dije que moriría por mis hijas, pero ese día entendí algo mucho más difícil: no se
trata de morir por alguien, se trata de vivir por alguien.
Y, más importante aún, de vivir para uno mismo. Porque si no vivimos para nosotros, tarde o temprano el
cuerpo vuelve a pasar factura. Lo que la mente no sana,
el cuerpo lo expresa en forma de enfermedad.
Este libro, Vivir sin enfermarse, habla de eso. De la
coherencia interna. De cómo vivir de una manera más
alineada para no despertarnos un día en la cama de un
hospital preguntándonos qué hicimos mal… si es que
tenemos la suerte de volver a despertarnos.
“A veces el cuerpo se enferma cuando la vida
que llevamos ya no puede sostenerse.”
$29.000,00
Durante mucho tiempo confundí el amor propio con
egoísmo. En realidad, nunca había construido amor
propio. Vivía para los demás, sostenía a todos, pero no
me sostenía a mí. Siempre dije que moriría por mis hijas, pero ese día entendí algo mucho más difícil: no se
trata de morir por alguien, se trata de vivir por alguien.
Y, más importante aún, de vivir para uno mismo. Porque si no vivimos para nosotros, tarde o temprano el
cuerpo vuelve a pasar factura. Lo que la mente no sana,
el cuerpo lo expresa en forma de enfermedad.
Este libro, Vivir sin enfermarse, habla de eso. De la
coherencia interna. De cómo vivir de una manera más
alineada para no despertarnos un día en la cama de un
hospital preguntándonos qué hicimos mal… si es que
tenemos la suerte de volver a despertarnos.
“A veces el cuerpo se enferma cuando la vida
que llevamos ya no puede sostenerse.”